Showing posts with label Yusnaby Pérez. Show all posts
Showing posts with label Yusnaby Pérez. Show all posts

Monday, December 1, 2014

Mi historia navideña cubana

    La Navidad, tema polémico en estas fechas. Sin dudas, muchas marcas comerciales utilizan este motivo de celebración como estrategia de marketing; y debido al rechazo de este fenómeno de consumismo en el mundo, hoy la Navidad cuenta con muchos detractores.




[caption width="600" align="alignright"]La Navidad cubana La Navidad cubana[/caption]

Sin embargo, por esta vía quisiera contarles mi historia navideña.

Vivo en un país donde tener otro credo paralelo al dogma comunista es mal visto y hasta censurado. El gobierno cubano desde sus inicios asoció todas las tradiciones religiosas de esta índole con “prácticas capitalistas”. Recuerdo ahora mismo cuantos religiosos o hijos de religiosos fueron expulsados de las universidades o de sus puestos de trabajo en los primeros 30 años del castrismo. Ir a la iglesia, tener una estampilla de Jesucristo o de la virgen en casa, asistir a un bautizo o simplemente poner un árbol de navidad eran (y aún son) algunos de los tabúes que han aniquilado nuestra fe por represalias hacia nuestra conciencia.

Hoy que tengo 25 años pienso en la cara de mi madre aquel día que le dije -“Mami, quiero un arbolito de navidad”- y se me estruja el corazón. De sólo imaginar los artilugios que ella tenía que hacer para que yo viviera la fantasía navideña sin que los vecinos se enteraran, me hace quererla muchísimo más.

Como condición, tenía que sacar buenas calificaciones en la escuela: ¡y las sacaba! Luego ella conseguía varios bombillos pequeños de neveras y les pintaba el cristal con acuarela de colores. Con la ayuda de mi padre hacía la conexión eléctrica en serie de las “guirnaldas caseras” y adornaban con ellas una planta ornamental que mi abuela tenía en una maceta. A mí me tocaba dibujar en cartón, recortar y colocar la estrella blanca de la punta del “árbol”.

Mi árbol navideño parecía cualquier cosa menos un árbol navideño; nada que ver con esos pinos preciosos con miles de bombillitos intermitentes que salen en las postales; pero era mi árbol, aunque solamente se encendía de 9 a 10 de la noche, horario en que todas las ventanas y puertas de mi casa permanecían cerradas para que ningún vecino lo viera.

Y los regalos, ¡esa era la mejor parte! Mi madre me decía que el 24 por la madrugada un duende (versión censurada para que yo no mencionara a Papá Noel en la escuela) entraba en la casa y me dejaba obsequios ocultos en diferentes lugares. El 25 me despertaba agitado y los buscaba por todas partes. El duende solía esconderlos detrás del televisor Caribe, dentro de mis zapatos y entre mis libros; aunque a veces me sorprendía con lugares inesperados. ¡Que contento me ponía cuando los encontraba todos! Mis padres me decían “frío o caliente”. Una navidad, el duende mágico me regaló un globo azul, una manzana y un libro con dibujos de microscopios. ¡Wow! ¡Era tan feliz!

Cuando ya había crecido un poco recuerdo que le pregunté a mi madre: “Mami, ¿por qué los arbolitos de navidad que hay en los hoteles y tiendas para extranjeros llevan bolas de colores, bombillos plásticos y tienen forma de pino?” Ella no me respondió; y hoy, le pido perdón por haberle hecho tal pregunta y le agradezco por haber guardado silencio en vez de mentirme.

No entendía mucho de navidades, no conocía su historia ni su tradición; pero al final, las viví con una inocente alegría, con la unión y el cariño de mi familia y con la satisfacción de que cada 25 de diciembre casi murmurando y a puertas cerradas me dijeran: ¡Feliz navidad!

Thursday, November 6, 2014

Al final del camino

    Esos que hace 56 años lo dieron todo por la Revolución cubana, esos que de verdad confiaron y se sacrificaron, esos que decidieron esperar con calma por ese día donde todo mejoraría… esos son hoy los abuelos al final del camino.


    Video de Didier Santos y Yaima Pardo
    en la cuenta de Mtk Cuba
    Prsentado por Yusnaby Pérez


[youtube src=https://www.youtube.com/watch?v=hPO2_x7Hz2M#t=19]

Documental dirigido por Didier Santos y Yaima Pardo sobre la tercera edad, los problemas y las carencias que viven los de la tercera edad en la Cuba de hoy. Una pincelada de cómo la Revolución les devolvió todo el apoyo recibido.

Tuesday, October 28, 2014

Niños cubanos responden qué quieren ser cuando sean grandes

    Los niños son la esperanza del mundo, decía Martí, y crecí escuchando eso.




Entre las diferencias tajantes en la sociedad cubana, y además con la prioridad que este Gobierno le ha dado al “yuma“ (extranjero), siento dolor y temor al escuchar a niños tan pequeños decir que cuando grandes quieren ser “yumas“.

Otras vieron a sus vecinas, tías, amigas progresar gracias a la prostitución, y repiten sin pudor: “yo quiero ser jinetera“.

¿Pero qué sabrá un niño de nacionalidades o placer por dinero? ¿Qué sabrá un niño de necesidades? ¿Será lo que escuchan decir todo el tiempo a sus padres?

El más cuerdo, al parecer el que mejor entendió de que se trata toda esta película que se vive en Cuba, es el niño que desea ser Dictador.

Friday, October 24, 2014

Unos se van, otros se quedan y nada cambia en Cuba

    Era justo la hora donde los colores son perfectos para la fotografía, era el minuto justo antes de la puesta del sol.




[caption width="802" align="alignright"]Soy uno de los que no se fue cuando se tenía que haber ido Soy uno de los que no se fue cuando se tenía que haber ido[/caption]

Era una de esas tardes tranquilas perfectas para caminar por La Habana. Iba específicamente por el Malecón, donde los guitarristas van detrás de los turistas cantándoles la misma canción de Hasta Siempre Comandante una y otra vez a la espera de alguna propina en dólares.

Ahí conocí a un señor de mediana estatura que vestía con esa ropa que sabes que es la única que tiene por su desteñido color y por lo bastante pasada de moda. Le vi la mirada perdida en el cielo. Luego bajaba la cabeza y suspiraba. Volvía a mirar hacia arriba y así sucesivamente.

Sentí curiosidad y me le acerqué. Al hablarle noté que mis primeras palabras no lo sacaban del trance de suspiros. Era como si yo estuviese hablando con alguien que notaba mi presencia pero su confusión mental era más fuerte que el instinto natural de mirar a quien le habla. Lo toqué.

-¿Quién eres?- Me preguntó. Le respondí con la versión corta de “quien soy“ que no suele asustar.

-¿Quién eres?- Le pregunté yo a él.

-Soy uno de los que no se fue cuando se tenía que haber ido- Me respondió cabizbajo pero ya sus ojos expresivos empezaban a entrar en contacto con los míos.

¡Entendí al momento! Era el típico cubano de 50 a 60 años que había vivido toda su vida en Cuba saturado de incertidumbre a la espera de un futuro mejor prometido que jamás había llegado. Es muy probable que tuviese una o varias carreras universitarias y que hasta hablara ruso. En el tiempo soviético muchos lo aprendieron. Era el requisito que todo quien deseaba superarse debía cumplir. La caída del muro de Berlín puso fin a todos esos sueños “ochenteros“.

-¿No le gusta vivir en Cuba? ¿Qué le hace pensar que otro país es mejor?- Le pregunté.

-¡Mira! ¿Ves ese que está ahí?- Me decía señalando a otro hombre a pocos pasos de donde estaba- Hace 10 años él estaba aquí conmigo, tomábamos ron todos los días en el Malecón. ¡Y se fue! Llegó hace 3 días a Cuba. Antes la policía se lo llevaba preso, imagínate, por ser de otra provincia y estar ilegal en La Habana. Hoy la policía lo trata de “señor“. ¡Ya ni siquiera le dicen compañero! Yo llevo desde el año 1978 trabajando para este Gobierno y no he podido ni siquiera reparar el techo en mal estado de mi casa. Él lleva 10 años trabajando en Miami y se acaba de comprar una casa nueva en La Habana. He trabajado muy duro 36 años y nunca he podido ir a un hotel en la playa de Varadero. ¿Y él? Mañana se va con toda su familia para uno de esos hoteles todo incluido donde hay comida muy rica y cualquier tipo de bebida.

-¿Está molesto porque él logró las cosas que usted no pudo?- Le dije de forma irónica pero su rostro se transformó.

-¡No! Estoy molesto porque hace 10 años me dijo de irme con él y le respondí que no, que me quedaba en Cuba a esperar que esto cambiara, que yo confiaba en que después de todo la revolución nos traería algo de progreso. ¡Y ya ves! La vida pasó por mi pero yo no pasé por la vida. Me robaron todos mis años, y lo peor es que ya a mi edad, no puedo hacer otra cosa que resignarme y suspirar.

Thursday, September 18, 2014

5 mitos sobre la realidad de Cuba

    Los máximos dirigentes están completamente aislados de los problemas cotidianos de los cubanos de a pie, quienes están sujetos a una cuota mensual de alimentos y se ven obligados sin opciones a recibir una educación estatal politizada. El bloqueo es el argumento para justificar todos los fracasos y errores de la administración, y el apoyo a un gobierno se demuestra mediante elecciones y en Cuba no ocurren elecciones presidenciales desde 1948.




[caption width="657" align="alignright"]Tienda estatal donde compra el cubano de forma racionada una vez al mes. 2. Tienda donde compran los extranjeros y cubanos con acceso a divisas. Izq. - Tienda estatal donde compra el cubano de forma racionada una vez al mes. Der - Tienda donde compran los extranjeros y cubanos con acceso a divisas.[/caption]

1. Los dirigentes viven en las mismas condiciones que el pueblo

Los máximos dirigentes políticos y sus familiares viven en una burbuja comparados con el resto del pueblo cubano. La mayoría de los altos cargos del país son militares, pertenecientes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Hay miembros de las FAR en la cabeza de ministerios y grupos empresariales del país. Estas personas no caminan por las calles ni viajan en autobuses, ya que tienen carros del Estado; no viven en decrépitos apartamentos en Centro Habana, sino que tienen casas y apartamentos en complejos residenciales donde civiles no pueden entrar… Además tienen facilidades y acceso gratuito a determinados servicios que no tiene el resto de la población: acceso a internet en el trabajo y en casa, hoteles en Varadero, uso de teléfonos celulares cuyo pago es en pesos cubanos (24 veces más barato que el peso convertible en que pagamos el resto de los mortales), televisión por cable… No van a hospitales en mal estado como el pueblo, van a un hospital reservado para ellos, el CIMEQ (donde atendieron a Chávez) caracterizado por su limpieza, buenos médicos y tecnología decente. Los máximos dirigentes de Cuba están completamente aislados de los problemas cotidianos del ciudadano de a pie.

2. El Estado provee de alimentos necesarios a la población

El Estado vende a cada cubano una vez al mes, de forma racionada y a precios “asequibles”, una cuota de alimentos. Estos productos son racionados por la libreta de abastecimiento. En un mes, un cubano puede comprar solamente: 5 huevos, 5 libras de arroz, 1 libra de pollo… Los precios de los alimentos racionados están en pesos cubanos y son acordes a los salarios en Cuba, y esto significa un alivio para los trabajadores estatales cuyo sueldo promedia 18 dólares al mes y sobre todo a los ancianos pensionados que no tienen otro sustento de vida. Sin embargo, la comida comprada con la libreta alcanza para un máximo de 10 días. ¿Qué pasa con los otros 20 días del mes?

En paralelo a la red de bodegas, donde se compra con la libreta, en Cuba existe un mercado estatal de alimentos con precios en pesos convertibles. Algunos productos, como la carne de res, los refrescos, vegetales o pescado enlatado sólo pueden adquirirse en este tipo de tiendas. La cadena más importante de este tipo de establecimientos se llama TRD (Tienda para la Recaudación de Divisa) y a tal efecto, a todos los productos se les recarga con un 240% de impuesto sobre el precio de compra en el extranjero. De este modo, un litro de leche puede costar 3 pesos convertibles (equivalente a 3 dólares), y 250g de queso manchego puede costar 30 pesos convertibles. En un país donde el salario medio estatal ronda los 18 dólares, en las TRD solamente pueden comprar aquellos cubanos con familiares en el extranjero o acceso (lícito o ilícito) a dólares. El resto “inventa” en el mercado negro.

3. La educación es gratuita

Efectivamente. La educación en Cuba es gratuita desde preescolar (4 años) hasta bachillerato (18 años). Y, aunque es un logro muy importante, es necesario señalar que esto ocurre en muchos otros países del mundo. No obstante, a diferencia de otros países, en Cuba no existe la educación privada, la única opción es la enseñanza pública.

En los tiempos en que mis padres estudiaron, se consideraba que la educación primaria era de excelente calidad. Sin embargo, hoy día la situación deja mucho que desear. Debido a los bajos salarios en Cuba, existe un déficit enorme de maestros, por esto la calidad de la educación se ve muchas veces afectada. Es común escuchar que maestros cobran por poner buenas notas y, ya es práctica habitual el que algunas de las clases sean mediante reproducción de cintas previamente grabadas.

Se dice que la enseñanza universitaria en Cuba es gratuita, pero eso es incorrecto. Sería más apropiado decir que es de acceso universal. Cualquier cubano (en dependencia del promedio y resultados en las pruebas de ingreso) puede acceder a la Universidad; y, aunque el estudiante no tiene que pagar un peso, la educación superior tiene un precio. Una vez que el estudiante se gradúa debe trabajar para el Estado, 3 años si es mujer y 2 años si es hombre (ya que el hombre hace 1 año de servicio militar). Este periodo es conocido como el “Servicio Social”. El Servicio Social es obligatorio, se trabaja a sueldo mínimo (225 pesos al mes, unos 9 dólares) en una plaza asignada por el gobierno. Si un recién graduado no cumple con el Servicio Social, el Ministerio de Educación Superior le invalida el título universitario.

4. La gran mayoría de los cubanos apoya al gobierno

El apoyo a un gobierno se demuestra mediante elecciones, y en Cuba no ocurren elecciones presidenciales desde 1948. Así pues, uno debe buscar otros indicadores para valorar este “apoyo”.

En Cuba existe un único partido que es legal, el Partido Comunista, y la Constitución de Cuba lo define como: “…la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado…”. No obstante, existen muchos otros partidos clandestinos. Los ciudadanos no ven legitimado su derecho de asociación y las únicas formas de sociedad civil son parte del Estado. Esto no impide que ciudadanos opositores hayan constituido grupos de forma clandestina y que traten de manifestarse de forma pacífica. Lamentablemente, manifestaciones de colectivos no reconocidos son continuamente reprimidos por grupos organizados por la policía política y operacionalizados a través del Partido Comunista. Ejemplo de ello son los actos de repudio contra opositores que en casos frecuentes llegan al extremo de la violencia verbal y física. Las conocidas Damas de Blanco, señoras que caminan por las calles con una flor en la mano, son cada semana reprimidas y encarceladas; sólo por mencionar un ejemplo.

Un gobierno que controla la prensa, la radio y la televisión, también controla la opinión popular, o mejor dicho, la opinión que ellos quieren transmitirle al mundo y a cada uno de nosotros. Jamás se ha trasmitido por televisión alguna opinión legítima de un cubano en contra del gobierno.

Oponerse al gobierno abiertamente es peligrosamente resbaladizo. La policía secreta te puede construir un caso delictivo y meterte en prisión. Este psico-terror político ha estado presente en la sociedad cubana por más de medio siglo. Como consecuencia del mismo, la gente ha optado por “no pensar, no decir y no opinar” para poder vivir tranquilos. Sin embargo, existe la doble moral. Gente que aplaude al régimen en público y luego en privado le critica.

La solución de muchos es emigrar en busca de oportunidades. En cifras oficiales, el 12% de los cubanos que salen del país legalmente, no regresan. Una cifra aterradora que muestra el enorme descontento con el sistema vigente. A estos emigrantes legales hay que añadir los que salen ilegalmente, los más conocidos son los que agarran una balsa y escapan, arriesgando su vida en el mar.

5. El bloqueo norteamericano impide que Cuba se desarrolle

Es cierto que existe un embargo económico, financiero y comercial de Estados Unidos hacia Cuba, que tiene aplicación extraterritorial y ha sido condenado en múltiples ocasiones por la ONU. El embargo es un grupo de medidas y leyes que prohíben a empresas y ciudadanos norteamericanos establecer acuerdos comerciales con los cubanos residentes en la isla y el gobierno (existen “salvedades” como diversas productoras estadounidenses de alimentos que si tienen permitido negociar con el gobierno cubano).

El embargo ha estado presente desde los inicios de la “revolución” y uno de sus principales motivos al implantarse fue el decomiso general de la propiedad privada de cubanos y muchos norteamericanos en la isla, que jamás fue remunerada por parte del Estado cubano. Desde entonces, este embargo, rebautizado por el gobierno cubano como “bloqueo”, ha sido el argumento para justificar todos los fracasos y errores de su política económica, social y administrativa.

Cuba no puede comercializar con Estados Unidos (aunque Estados Unidos es el principal comprador de medicamentos en Cuba), pero, sólo el 40% del comercio exterior de Cuba es con Venezuela. Países como China y Brasil tienen fuertes lazos comerciales y financieros con la isla. El resto de países tienen la entera disponibilidad para entrelazar acuerdos económicos con Cuba, pero exigen el cobro en efectivo debido al reiterado incumplimiento de pagos.

No obstante, existe otro bloqueo que es el que verdaderamente afecta al cubano de a pie: es el bloqueo interno del gobierno para evitar que algún cubano progrese económicamente. Por ejemplo, la nueva Ley de Inversión Extranjera aprobada el pasado mes, le permite a cualquier persona de este planeta la posibilidad de invertir en la isla. Sin embargo, no existe una Ley de Inversión a secas que permita a los cubanos residentes en Cuba, invertir en el desarrollo económico de su país.

El gobierno permite la actividad de un magro sector privado (aquí se llaman “cuentapropistas”), pero solamente pueden desarrollarse 178 actividades de esta forma. Entre estas actividades se cuentan: peluquería, gastronomía, jardinería, ser cochero de vehículo de tracción animal, forrar botones, e incluso vender CDs piratas. Los cuentapropistas ven “bloqueado” su desarrollo por el propio gobierno cubano. No pueden acceder a créditos financieros, no pueden comprar en mercados mayoristas, al contrario que las empresas estatales, no tienen acceso a materias primas necesarias para desarrollar su trabajo (por ejemplo harina de fuerza para hacer pan, solamente a la venta para empresas estatales) tienen tasas de impuestos sobre la renta a niveles similares de Suecia y Austria (50% si ganas más de 160 dólares al mes)…

Prohibiciones en Cuba, que limitan el progreso, están a la orden del día: precio de los carros, precio de las viviendas, míseros salarios, internet prohibido en los hogares, acceso limitado a la información, ausencia de libertades políticas, imposibilidad de exportar e importar mercancías…

Para finalizar, dejo una pregunta: ¿Por qué Cuba, siendo una isla, no cuenta con una industria pesquera?
El “bloqueo” norteamericano sin duda impacta en los precios de determinados bienes, pero es el bloqueo interno el que impide el desarrollo del país.

[caption width="1024" align="aligncenter"]Karel Becerra - Cuba @KarelBecerra - Cuba | No podrán ocultar la realidad gracias a las redes.[/caption]


Acerca de Yusnaby Pérez
Bloguero y escritor cubano. Amante de la democracia, la libertad y los Derechos Humanos. Defensor de la pluralidad de criterios y modos de expresión. Vivo en La Habana.

Wednesday, September 17, 2014

Cuba: Extraña política de acecho al poderoso vecino

    Se debate en EE.UU. sobre la polémica Ley de Ajuste cubano –dice Yusnaby Pérez en Twitter. Así es la democracia y los Estados Unidos es una verdadera democracia.


    Blas Anaya, Historiador
    Experto en Asuntos Cubanos


Relacionado: Tienda de Miami vende uniformes escolares para Cuba, Yusnaby Pérez

[caption width="616" align="alignright"]La gente compra los uniformes para mandarlos a Cuba, allá los niños pueden tener sólo un uniforme al año “La gente compra los uniformes para mandarlos a Cuba, allá los niños pueden tener sólo un uniforme al año”, dijo Alan Blanco, gerente general de El Dollarazo[/caption]

Estados Unidos es una verdadera democracia

Amigo Yusnaby, pídele, por favor a Jorge Riopedre de MartiNoticias, que te devuelva la magua... Aquí en la Yuma nadie está debatiendo nada. A no ser el propio Jorgito. A cada rato hay alguien que dice alguna babosada para llenar las páginas de su periódico.

No olvides que así es la democracia. Estados Unidos es una verdadera democracia, de manera que no vas a encontrar gente debatiendo nada de la manera que Jorgito enfoca en su escrito, o como pretenden que hacen en las comunidades y colectivos laborales y estudiantiles en Cuba.

Gracias a Dios en los Estados Unidos no hay nada que hacer con las leyes aprobadas por el Congreso bicameral de la nación. Se hacen nuevas leyes para precisar los enunciados y contenidos de las que ya han sido aprobadas.

En general en la Unión Americana no puede llegar un gobernante y declarar que la Constitución del 40 le parece incompleta y poco precisa y que ha decidido gobernar por decreto mientras alistan la Constitución del partido de los que están en el poder en 1976, tras haber gobernado sin ley el país por 16 años.

La polémica Ley de Ajuste Cubano

Los cubanos de USA no debaten la Ley de Ajuste Cubano. Quizá otros latinoamericanos y los políticos castristas lo hagan. Los demás hispanos que no son cubanos, incluyendo a españoles, brasileros y un número de caribeños, tienden al rechazo de las preferencias que los americanos le conceden a los cubanos.

No existe "una Ley de Ajuste Cubano" específicamente. Ese es un nombre técnico para reunir un cuerpo legal de disposiciones. Ley de Ajuste Cubano es un cuerpo legal de Órdenes Presidenciales y disposiciones de inmigración relacionadas con el asunto cubano. Los Estados Unidos quieren conceder determinadas excepciones y privilegios a los cubanos en su casa; y claro, es su casa.

La parte más importante la sabe Yusnaby: "éxodo silencioso" y penetrado por agentes castristas que se consideran a sí mismos inteligentes (agentes secretos), y eso hace a Yusnaby un candidato independiente bien parado en su terreno. Como es el candidato de #CubaenVivo y de http://Polioro.Com y es bien recto y comedido hay que decirle que así es por acá… Así es la democracia.

Antes que Cuba, del mismo molde fue la Revolución de Octubre de 1917. Durante más de 70 años los rusos trataron lo que Raúl Castro tiene en planes hacer con los Estados Unidos para remover lo que allá en Cuba llaman capitalismo. En esa Historia la difunta Unión Soviética era un peso pesado con buen entrenamiento. La Cuba d Raúl es un gallito kikirikí sin experiencia en la valla.

Las compañías que el castrismo está fundando en USA están antecedidas por cien veces más grandes establecidas por China continental. China y Rusia (también la Libia de Gadafi) hicieron eso por más de medio siglo. El Tío inclina la cabeza y dice: Thank you, guys!

Macao, Hong Kong y Taiwán están en China pero el billete es mundial.

¡Gracias, muchachos! –dice el Tío Sam

Al doctor y director de la clínica dental que logra establecerse en Miami con éxito, cumpliendo las numerosas y estrictas exigencias del sistema de salud americano, lo necesitan en Camagüey para que provea el tratamiento profesional que necesitan los pobladores.

Muy cómodos viajarán los americanos en el ferrocarril rápido de la Costa Este de los EE.UU., ferrocarril subsidiado en parte con los impuestos que las compañías de Raúl Castro le pagan al Tío Sam en el Sur de la Florida... Los afortunados que logren viajar de La Habana a Santiago de Cuba en el Tren No. 1 lo seguirán haciendo en dos o tres días, pasando hambre y a expensas de los asaltantes, tránsfugas y violadores.

Esta extraña y torcida política de acercamiento y acecho del “Imperio” es la principal seña de la miopía política de los forajidos en el poder en La Habana.

Tuesday, September 16, 2014

La historia de Roberto, el chavista que vino a Cuba a raspar el cupo

    Yusimí es de esas mulatas despampanantes que uno se encuentra en cualquier cuadra de Centro Habana: extensiones por la cintura, labios de un rojo más intenso que la sangre, tacones de aguja, una falda más pequeña que la cuarta de mi mano y una sonrisa 24 horas.




[caption width="659" align="alignright"]Esta es una historia real, sólo cambié los nombres para la protección de los implicados. Esta es una historia real, sólo cambié los nombres para la protección de los implicados.[/caption]

Si, Yusimí es prostituta, o jinetera como se dice en Cuba

En el barrio le dicen “La Franklin“, pues “por un billete de 100 dólares hace de todo“. Ella siempre tiene ropa de hombre y colonias para vender. Por eso, cuando necesito algo paso por su casa y, como es muy divertida, me quedo conversando con ella un buen rato.

En su casa me actualizo de todo lo que ocurre en el barrio; desde las “travesuras de Mercy“ hasta sus incontables historias con turistas extranjeros. Ayer, como quien cuenta una exclusiva jamás antes vista, me narraba con su amplio vocabulario popular cubano la historia que tuvo con un venezolano chavista que conoció una semana atrás.

-¡Niño! Era una cosa fea que yo no te puedo explicar y tenía un bigote igualito al de Maduro- Comenzó a contarme.

Resulta que los 2 se conocieron en una CADECA (Casa Estatal de Cambio de Monedas) del Vedado. Yusimí estaba en la cola para cambiar unos euros que tenía ahorrados y Roberto (el venezolano) quería cambiar a dólares los pesos que había “raspado“ del cupo de viajero que anualmente tienen acceso los venezolanos como resultado del control estatal de dólares que existe en esa nación. En la tarde del día siguiente Roberto se marchaba a Caracas. Fue un viaje exprés con el único objetivo de raspar el cupo y regresarse a Venezuela con los dólares.

Los venezolanos están viniendo a Cuba a extraer el “cupo de viajero“ que le otorga el Gobierno Venezolano a un cambio de 11.3 bolívares por cada dólar. Una vez en La Habana, van a un banco y extraen la cantidad asignada en la tarjeta (de 2500 a 3000 dólares) en pesos convertibles y luego en las CADECA los cambian a dólares pagando un impuesto.

-Ay papi… tienes muchísimo dinero- Le dijo Yusimí mientras Roberto le miraba las tetas.
Ahí comenzó todo.

Después de una hora de cola bajo un sol abrasador ya Roberto había invitado a Yusi a varios refrescos y un poco de maní. Tras cambiar, se fueron para la habitación que Roberto había rentado cerca del Capitolio donde ocurrió “lo que tenía que ocurrir“. El venezolano quedó maravillado con los encantos de la cubana y la invitó a cenar esa noche.

Si quieres salir te quitas el T-Shirt rojo ese de Chávez y te pones algo decente

-Cuando yo me aparecí por la noche y le vi la vestimenta que tenía le dije: ¡Mira papi! Si tu quieres que yo salga contigo, te me quitas ahora mismo el pulovito (T-Shirt) rojo ese de Chávez y te me pones algo decente, que aquí en La Habana eso no se usa- Contaba Yusi muy seria, aunque sonaba gracioso.

Salieron a cenar a la Bodeguita del Medio, la cubana oliendo a Chanel y el venezolano con 3000 dólares en el bolsillo. Después de una botella de Chardonnay chileno, un enchilado de camarones y varios mojitos, ya el venezolano de 54 años se sentía Brad Pitt al lado de su mulata de 19.

-Quiero que te vengas a Venezuela a vivir conmigo- Le dijo Roberto al momento de pagar la cuenta.
-¡Claro! ¡Me encantaría! Estoy loca por salir de este comunismo.- Le dijo Yusimí, pero el chavista no mostró mucha atención al comentario político pues se había vuelto a hipnotizar con sus tetas.

Yusi le dijo que necesitaba dinero para arreglar sus papeles, pagar algunas deudas, sacarse el pasaporte y comprar el billete de avión destino Caracas. Para resumir la historia, Roberto le dio a Yusimí una buena parte de los 3000 dólares, pasaron juntos la noche y al día siguiente se marchó a Venezuela con mucho menos de lo que esperaba y con la esperanza de haber encontrado al amor de su vida.

Que venga en enero a raspar el cupo del 2015 si me quiere ver

-¿Pero niño… tú te crees que yo me voy a ir para Venezuela? Dicen que aquello está casi peor que Cuba, con las mismas colas y todo. Es como ir de “Guatemala“ para “Guatepeor“.- Me decía justo al terminar de contarme los detalles sexuales con Roberto que he decidido no publicar.

-Yusi- le respondí yo – No son sólo las colas, es la violencia. Venezuela tiene record mundial de homicidios intencionados anuales. Ahí no se puede ni siquiera caminar tranquilo por la calle.- Le expliqué a mi amiga sobre todo lo que he aprendido durante los últimos meses sobre Venezuela.

-Pero claro, para allá no voy ni amarrada. Aquí por lo menos no me matan. Ya le dije a Roberto que no hay apuro, que venga en enero a cobrar el cupo del 2015 si me quiere ver.

Friday, September 12, 2014

Carta de una catalana después de visitar Cuba por primera vez

Un día dejé un comentario en una foto (publicada por Yusnaby) en Instagram diciendo algo como “algo bueno tiene que tener vuestro sistema político” y recibí algunas respuestas de otros usuarios en las que me decían que lo único bueno de Cuba era la naturaleza y su gente, cosa con la que estoy muy de acuerdo.



Por Yusnaby Perez, La Habana | Yusnaby.Com - @Yusnaby



[caption width="660" align="alignright"]Noche en La Habana Vieja, Cuba, Yusnaby Pérez Noche en La Habana Vieja, Cuba. Foto Yusnaby Pérez[/caption]

Querido Yusnaby,

Me llamo Andrea y soy maestra en una escuela primaria cerca de Barcelona. Te preguntarás por qué te escribo, imagino. Pues bien, desde que empecé a planear mi viaje a Cuba, sigo tu cuenta de Twitter y de Instagram. Como comprenderás cuando una organiza y busca qué visitar, qué comer, dónde ir sobre un país totalmente desconocido y con un atractivo tan visible como Cuba, no le gusta leer cosas desagradables (aunque ahora veo que muchas de ellas eran reales) como las que posteas tú.

Después de 17 días en tu lindo país, después de haber leído algo sobre la situación de antes de la revolución, sobre la revolución y de haber visto el país (obviamente, desde los ojos de una turista curiosa) me gustaría compartir mi humilde y simple opinión y de manera resumida.

Me ha dado la sensación, bueno, a mí y a mis tíos, mis compañeros de viaje, que la revolución, cuando el pueblo se levantó, fue un acto totalmente justificado y necesario para el país pero que actualmente el sistema se ha quedado estancado y de alguna manera no deja avanzar a la sociedad en muchos aspectos.

Se tiende a comparar países, los cubanos me decían que claro, en España estábamos mucho mejor (aunque cada vez el capitalismo crea más pobreza y más situaciones extremas). Pero pienso que Cuba no es un país comparable a países como Francia o Alemania, en cuanto a su desarrollo económico, social, político… Opino que hay que compararlo con los países de su alrededor geográfico y si se compara con Jamaica (país que visité en el año 2010) te puedo asegurar que está infinitamente más desarrollado en todos los sentidos.

Además, una cosa tremendamente buena que tenéis es la educación y sanidad gratuitas, cosa de la que en general estáis muy orgullosos. En España, se lograron muchos avances en educación y sanidad en cuanto a su calidad, pero desde que empezó esta “crisis” cada vez distribuyen peor el dinero y educación y sanidad está siendo privatizados. Como ves, ni el capitalismo europeo ni vuestro comunismo funciona.

Con este email sólo quería decirte que en cierta manera pude observar todo aquello que denuncias en Twitter e Instagram pero también quería decirte que tienes un país precioso y, lo más importante, una gente espectacular con mucho entusiasmo y ganas de tirar para delante.

Piensa que todo esto te lo escribe una persona muy poco conocedora de política, pero a la vez muy observadora y siempre con ganas de aprender de todo, en cualquier lugar y en cualquier momento.

Un fuerte abrazo desde Barcelona,

Andrea



Nota de la Editorial:
Polioro.Com te esta especialmente agradecido, Andrea, por haber empleado parte de tu tiempo libre en escribirnos tus impresiones y sentimientos sobre Cuba. ¡Gracias!
Nosotros sabemos que si solo el 10 por ciento de los visitantes a Cuba hiciera lo que tu has hecho y se publique, el castrismo se viene abajo de inmediato. Tal es la fuerza de la libertad de expresión. B.A. el Director