Sunday, November 23, 2014

Cuba necesita una ley anti-tabaco

    Pese a estar vigentes varias regulaciones anti-tabaco, su aplicación se diluye en el desconocimiento o la desidia, lo que puede conducir en muchos casos a la muerte. Especialistas argumentan la necesidad de una ley contra esa adicción.


    Por Yuniel Labacena Romero
    Especial para CubaenVivo


[caption width="550" align="alignright"]El tabaquismo mata Autor Adán Iglesias, Cubano El tabaquismo mata. Autor: Adán Iglesias, Cubano[/caption]

Actualizar y elevar la exigencia

Fue en el 2005 cuando entró en vigor el Acuerdo 5570/2005 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, norma mediante la cual se prohíbe fumar en espacios públicos cerrados, medios masivos de transporte, centros educativos, de salud y deportivos. Pese a ello, y a las campañas educativas, más del 50 por ciento de la población está expuesta al humo en su hogar, trabajo o lugares públicos, indican estudios.

En relación con el tema, la doctora Elba Lorenzo Vázquez, coordinadora nacional del Programa de Prevención y control del Tabaquismo, destacó que existen varias resoluciones, acuerdos e indicaciones ministeriales que protegen al no fumador y prohíben fumar en espacios cerrados, pues es ciencia constituida que el humo del tabaco daña tanto a las personas que fuman como a las que no lo hacen.
Explicó que dichas normas establecen que deben señalizarse las áreas de fumadores y no fumadores en los centros, y vedar la venta de cigarrillos y tabacos a menores de 18 años; no obstante, en algunos establecimientos esto se incumple, al igual que la señalización.

«Estos y otros comportamientos son contravenciones que se incrementan por la inobservancia de las regulaciones, la no denuncia, el débil actuar de las direcciones y administraciones y las insuficientes multas, entre otras. Es importante el conocimiento y observación de estas normas, así como elevar la exigencia en su cumplimiento.

«Por tal motivo pensamos que con el establecimiento de una ley antitabáquica en Cuba, se obtendrían mejores resultados y se apoyarían de manera contundente las acciones que desarrolla nuestro Programa.
Con ella coincide el doctor Orlando Landrove Rodríguez, jefe del Departamento nacional de Prevención y Control de Enfermedades No Transmisibles del Minsap, quien subrayó que la no existencia de una ley integral sobre este tema puede estar incidiendo en la situación de hoy, pues no bastan las resoluciones ministeriales.

«Los países que han avanzado en esta lucha desarrollan soportes legales para asegurar ambientes libres de humo y la protección de los no fumadores. Es una realidad que un marco de prohibiciones por sí solo no garantiza un cambio de conductas, pero sí ayuda a un cambio para favorecer un entorno donde no tenga cabida la adicción tabáquica e indirectamente contribuye a cambiar los hábitos».
Una ley en el camino

La propuesta de esa ley o decreto-ley parece estar en marcha, y principalmente con propuestas de cambios más radicales en cuanto a las regulaciones vigentes. En estos momentos, explica la doctora Lorenzo Vázquez, se trabaja en esa idea, la cual incluiría medidas de probada efectividad a nivel internacional y que pudieran ser aplicables en Cuba.

«Igualmente se está revisando la Resolución Ministerial 275/2003 del Minsap, que establece el Registro Sanitario de los productos manufacturados del tabaco. Todo ello para fortalecer el componente legal de nuestro Programa, pues si bien es cierto que debemos persuadir a las personas, informarlas y educarlas en el cuidado de su salud y la de otros, es imprescindible fortalecer el marco legislativo que favorezca la adopción de estas medidas».

«La propuesta se trabaja en la comisión nacional del Programa y se conciliará con los organismos de la Administración Central del Estado y las organizaciones de masas, estudiantiles y políticas. Además de reiterar la prohibición de fumar en lugares cerrados y la venta a menores de 18 años, la propuesta incluirá otras medidas».

Entre estas mencionó la de vedar las formas de promoción y patrocinio del tabaco en el territorio nacional; la venta de productos de este en los centros de salud, educación y deportivos; la comercialización de cigarrillos al menudeo y en cajetillas de menos de 20 cigarrillos, y el incremento del precio a productos del tabaco.

También está la inserción obligatoria de advertencias gráficas de alerta sobre los daños del tabaquismo en las cajetillas de cigarrillos que se comercializan en el país y el estricto cumplimiento de las normas e incremento del monto de las multas a quienes las contravengan.

Ya el pasado año la Doctora María Teresa Ferreiro Tuero, del Centro de Investigaciones Jurídicas, había adelantado que se necesitaba de una ley de carácter general que exija legalmente contra esa adicción. «La existencia de una Ley Antitabaco no tiene que desestimular la producción; su objeto debe ser el consumo y la protección del medio ambiente, para resguardar al fumador y a los no adictos».

La Doctora Ferreiro Tuero calificó, según la Agencia de Información Nacional, de insuficiente aún la aplicación y el cumplimiento de las normas para la venta y las prohibiciones de expender en lugares públicos y cerrados, «por la poca prioridad que otorgan directivos a la prevención de los daños que genera este hábito».

Al valorar la importancia de esta legislación, el doctor Landrove Rodríguez afirmó que deviene contribución para las nuevas generaciones. «Las actuales debemos tener la comprensión necesaria para que este aporte no sea más dilatado, y técnicamente es posible establecer una Ley con este propósito.
«La imagino desde su fase de gestación con una amplia participación de la sociedad, y así sucesivamente hasta su implementación. De lo que se trata es de llevar el tema al debate público y lograr establecer una política más exigente al efecto».

De lograrse esta propuesta, a la par de reducir los niveles de consumo en nuestra población, la práctica de fumar entre los adolescentes cubanos y su iniciación cada vez más temprana, estaremos dando vida al Lineamiento 159 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, que orienta fortalecer las acciones de salud en la promoción y prevención para el mejoramiento del estilo de vida.

Una ley en el camino

La propuesta de esa ley o decreto-ley parece estar en marcha, y principalmente con propuestas de cambios más radicales en cuanto a las regulaciones vigentes. En estos momentos, explica la doctora Lorenzo Vázquez, se trabaja en esa idea, la cual incluiría medidas de probada efectividad a nivel internacional y que pudieran ser aplicables en Cuba.

«Igualmente se está revisando la Resolución Ministerial 275/2003 del Minsap, que establece el Registro Sanitario de los productos manufacturados del tabaco. Todo ello para fortalecer el componente legal de nuestro Programa, pues si bien es cierto que debemos persuadir a las personas, informarlas y educarlas en el cuidado de su salud y la de otros, es imprescindible fortalecer el marco legislativo que favorezca la adopción de estas medidas».

«La propuesta se trabaja en la comisión nacional del Programa y se conciliará con los organismos de la Administración Central del Estado y las organizaciones de masas, estudiantiles y políticas. Además de reiterar la prohibición de fumar en lugares cerrados y la venta a menores de 18 años, la propuesta incluirá otras medidas».

Entre estas mencionó la de vedar las formas de promoción y patrocinio del tabaco en el territorio nacional; la venta de productos de este en los centros de salud, educación y deportivos; la comercialización de cigarrillos al menudeo y en cajetillas de menos de 20 cigarrillos, y el incremento del precio a productos del tabaco.

También está la inserción obligatoria de advertencias gráficas de alerta sobre los daños del tabaquismo en las cajetillas de cigarrillos que se comercializan en el país y el estricto cumplimiento de las normas e incremento del monto de las multas a quienes las contravengan.

Ya el pasado año la Doctora María Teresa Ferreiro Tuero, del Centro de Investigaciones Jurídicas, había adelantado que se necesitaba de una ley de carácter general que exija legalmente contra esa adicción. «La existencia de una Ley Antitabaco no tiene que desestimular la producción; su objeto debe ser el consumo y la protección del medio ambiente, para resguardar al fumador y a los no adictos».

La Doctora Ferreiro Tuero calificó, según la Agencia de Información Nacional, de insuficiente aún la aplicación y el cumplimiento de las normas para la venta y las prohibiciones de expender en lugares públicos y cerrados, «por la poca prioridad que otorgan directivos a la prevención de los daños que genera este hábito».

Al valorar la importancia de esta legislación, el doctor Landrove Rodríguez afirmó que deviene contribución para las nuevas generaciones. «Las actuales debemos tener la comprensión necesaria para que este aporte no sea más dilatado, y técnicamente es posible establecer una Ley con este propósito.
«La imagino desde su fase de gestación con una amplia participación de la sociedad, y así sucesivamente hasta su implementación. De lo que se trata es de llevar el tema al debate público y lograr establecer una política más exigente al efecto».

De lograrse esta propuesta, a la par de reducir los niveles de consumo en nuestra población, la práctica de fumar entre los adolescentes cubanos y su iniciación cada vez más temprana, estaremos dando vida al Lineamiento 159 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, que orienta fortalecer las acciones de salud en la promoción y prevención para el mejoramiento del estilo de vida.

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